El Supremo destaca que los relatos falsos de abusos sexuales a niños son muy reducidos
El País España. Javier Martín-Arroyo, 14/07/2016  

La dependencia del menor respecto del agresor, el miedo al rechazo y los sentimientos de vergüenza y culpa, así como las frecuentes amenazas, son razones de peso para concluir que cuando un niño da el paso adelante de denunciar a un familiar o a una persona próxima a sus padres, es porque ha existido un abuso o agresión sexual.

Los abusos sexuales a menores, una materia penal compleja y delicada, carecen a menudo de marcas físicas en los niños porque la agresión se produce con mucha antelación respecto a la denuncia, y pasan años hasta que se da el paso de la confesión. La ausencia de hallazgos médicos forenses obedece a varias razones. Entre ellas, "que se trate de caricias o requerimientos de masturbación sobre el abusador que no dejan huella física". Y cuando existen lesiones genitales o anales, las lesiones han cicatrizado debido al paso de los años. Esta ausencia de vestigios físicos hace que la única prueba de cargo habitual sea la declaración de la víctima.

Para seguir leyendo la noticia a texto completo: [+]
 

 
Copyright © 2011 Website BIENESTARYPROTECCIONINFANTIL.ES - Diseño y desarrollo MultiMedia Team